Osteoporosis: una enfermedad que debilita los huesos

Osteoporosis

La osteoporosis afecta a más de 200 millones de personas en el mundo y se estima que el 30%-50% de las mujeres posmenopáusicas la padecerán, según la Fundación Internacional de la Osteoporosis. De acuerdo a esta fuente, cada tres segundos una persona sufre una fractura osteoporótica y, después de los 50 años, una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres sufrirán una fractura en algún momento de sus vidas.

La osteoporosis, una enfermedad silenciosa

Los huesos de nuestro cuerpo llegan a su máximo desarrollo a los 25 años, luego comienza lentamente el proceso normal de envejecimiento, del que no solemos darnos cuenta hasta que somos ancianos y empezamos a sentir dolores de manera más frecuente. Fuera de este ciclo normal de envejecimiento, los huesos pueden debilitarse antes de tiempo y se vuelven más susceptibles a fracturas, sobre todo las muñecas, la columna, la pelvis y la cadera, dando lugar a la osteoporosis.

Esta enfermedad que, literalmente significa "hueso poroso", genera una disminución de la densidad y calidad de los huesos. Esta pérdida es silenciosa y progresiva, sin síntomas ni dolor aparente hasta que se produce la primera fractura.

Factores de riesgo

Aunque cualquier persona puede desarrollar osteoporosis, es más común en mujeres adultas, y existen algunos factores de riesgo que se deben tener en cuenta:

  • Envejecimiento
  • Hormonas: las mujeres pueden perder hasta un 20 por ciento de masa ósea entre los cinco y siete años posteriores a la menopausia. Este aumento en el ritmo de la disminución se relaciona con los bajos niveles de estrógeno asociados a la menopausia.
  • Antecedentes familiares
  • Afecciones médicas: algunas dolencias articulares, como la artritis reumatoide, se asocian con un aumento en el riesgo de padecer osteoporosis.
  • Baja densidad ósea
  • Dieta pobre en calcio
  • Exceso de tabaco y alcohol
  • Vida sedentaria

Síntomas y diagnóstico

La primera vez que se detecta la osteoporosis suele ser cuando aparece una fractura, pero si se tiene algún factor de riesgo es conveniente consultar a un médico. Él decidirá si hace falta realizar alguna prueba diagnóstica, como una densitometría ósea, que mide la masa ósea y permite realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad.

¿Cómo se trata?

Una densitometría estimará qué riesgo tienes de sufrir una fractura en los próximos diez años. Si es bajo, posiblemente el tratamiento se enfocará en modificar tus factores de riesgos y prevenir caídas. Si es alto, el tratamiento suele consistir en medicamentos del grupo de los bifosfonatos.

En el caso de las mujeres, la ingesta de estrógeno, especialmente después de la menopausia, puede ayudar a mantener la densidad ósea, pero también puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, de algunos tipos de cáncer y de enfermedades cardíacas. No obstante, será el médico quien valorará el mejor tratamiento para cada paciente.

¿Cómo prevenirla?

Una buena alimentación y una vida activa son esenciales para mantener unos huesos saludables. Aunque un 60% de la densidad ósea se defina por factores genéticos, se puede actuar sobre el 40% restante. Hay cuatro maneras de prevenir o retrasar la aparición de la osteoporosis:

  1. Dieta: una alimentación saludable, equilibrada y en cantidades suficientes, es vital para mantener los huesos sanos y prevenir el exceso de peso.
  2. Consumir calcio: las personas de 18 a 50 años necesitan consumir 1.000 miligramos de calcio por día, que pueden cubrirse con entre tres y cuatro raciones de lácteos. Una ración equivale a un vaso de leche, dos yogurts, una porción de queso curado o una tarrina pequeña de queso fresco. Esta cantidad diaria aumenta a 1.200 miligramos, es decir, cuatro o cinco raciones de lácteos, cuando las mujeres pasan de los 50 años, y los hombres de los 70. Para cumplir con estas recomendaciones, se recomienda incluir en la dieta productos lácteos descremados, vegetales de hojas verdes oscuras (como el brócoli, la col o las espinacas), pescados como el salmón, las sardinas o los boquerones enteros (enlatados) y productos de soja enriquecidos (tofu).
  3. Consigue vitamina D, ya que mejora la capacidad del cuerpo para absorber el calcio. Se aconseja exponerse a la luz solar entre 10 y 15 minutos por día sin protección.
  4. Ejercicio: nadar, andar en bicicleta y caminar ayudan a mantener huesos fuertes y a retardar la disminución de la masa ósea.

 

La osteoporosis es una enfermedad tratable y con la combinación de cambios en el estilo de vida y un tratamiento médico adecuado pueden evitarse numerosas fracturas.

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