Protectores gástricos versus antiácidos: diferencias y uso correcto

31/01/2018

¿Alguna vez has tomado un protector de estómago para tratar la acidez ocasional o para prevenirla antes de una comida copiosa? Aunque es una práctica muy común, es un mal uso de este medicamento.

 

Los protectores gástricos no deben ser usados para tratar la acidez o el ardor de estómago ocasional.

 

Este error se debe principalmente a que se confunden dos tipos de medicamentos que en realidad tienen funciones distintas: los protectores de estómago y los antiácidos. Te explicamos las diferencias y cuándo es correcto utilizar cada uno.

¿Qué es un protector de estómago?

Se conocen comúnmente como “protectores de estómago o gastroporotectores” a los medicamentos antiulcerosos. Su nombre coloquial puede hacernos pensar que simplemente neutralizan las molestias estomacales, pero la realidad es que sus funciones son más amplias y concretas.

El estómago produce ácido clorhídrico de manera natural para poder digerir los alimentos y extraer de ellos todos los nutrientes. Aunque es necesario, es muy potente y puede causar daños en el estómago, como las úlceras. Por eso, para protegerse a sí mismo, el estómago tiene la mucosa gástrica, una capa de tejido grueso muy resistente que se regenera constantemente y que recubre todo su interior. Sin embargo, a veces puede verse dañada por una infección bacteriana, por estrés, por malos hábitos, por ciertos medicamentos o por algunas lesiones.

En estos casos es cuando resulta necesario un protector de estómago, también llamado “inhibidor de la bomba de protones”, que reduzca la producción de ácido clorhídrico en el estómago para evitar lesiones.

Existen muchos medicamentos en el mercado que cumplen esta función. El más conocido es el omeprazol, pero hay otros con características muy similares, como el esomeprazol y el lansoprazol. Los médicos deciden cuál recetar en cada caso en función de la duración del tratamiento, intensidad de los síntomas, etc.

¿Qué es un antiácido?

Los antiácidos son sustancias que neutralizan de forma química el exceso de ácido clorhídrico y lo vuelven menos corrosivo. Al contrario que los protectores de estómago que actúan reduciendo la producción de ácido en el estómago, éstos únicamente lo contrarrestan. Además, su acción es puntual porque no modifican el comportamiento del estómago, como sí hacen los gastroprotectores.

Cuando tomamos ciertos alimentos, como los ricos en grasas o picantes, o comemos de forma copiosa, la digestión se vuelve pesada y podemos notar acidez o ardor en la boca del estómago. Por eso, están indicados para aliviar indigestiones e hiperacidez gástrica ya que alivian estas molestias de forma directa e inmediata.

Algunos ejemplos de antiácido muy conocidos son el bicarbonato, las sales de magnesio y aluminio (almagato) o las sales de frutas.

 

¿Cuándo tomar antiácido y cuándo protector de estómago?

Los antiácidos están indicados para el alivio de los síntomas de acidez y ardor de estómago ocasionales debidos a una digestión pesada u otras causas esporádicas. Son de venta libre y pueden tomarse cuando se sienten molestias puntuales, aunque si se repiten a menudo o van acompañadas de otros síntomas (dolor, vómitos, heces muy oscuras…), será necesario consultar con un médico. Además, pueden causar efecto rebote si se usan con demasiada frecuencia.

Los protectores de estómago los tiene que recetar un médico y están indicados para el tratamiento de afecciones relacionadas con lesiones o alteraciones de la mucosa gástrica. Se utilizan en las siguientes situaciones:

  • Hay una gran e inusual secreción de ácido clorhídrico: síndrome de Zollinger-Ellison.
  • La mucosa gástrica está alterada o dañada: úlcera gástrica o la úlcera gastroduodenal.
  • El ácido llega a zonas que no están protegidas por la mucosa gástrica: enfermedad de reflujo gastroesofágico.
  • La infección causada por la bacteria Helicobacter pylori pone en riesgo la mucosa gástrica. En este caso, se utiliza como coadyuvante al tratamiento contra esta bacteria.
  • La mucosa gástrica puede verse alterada por tratamientos muy a largo plazo con antiinflamatorios no esteroideos a altas concentraciones, y por eso se utilizan de forma preventiva.

Los protectores gástricos no están indicados para tratar la acidez o ardor de estómago ocasional porque su acción no es inmediata y su efecto es más duradero.

En todo caso, estos productos deben tomarse siempre bajo prescripción médica.