Diabetes tipo II: conócela y aprende a controlarla

30/03/2017

¿Te han diagnosticado Diabetes de tipo II? Recibir esta noticia no es fácil, pero debes saber que no estás solo: en 2015, más de 5,3 millones de personas padecían Diabetes de tipo II en España, y se estima que en 2035 serán casi 600 millones en todo el mundo.

Aprender a vivir con diabetes es un proceso que lleva tiempo, pero poco a poco te darás cuenta de que siguiendo las recomendaciones de tu médico y cambiando ciertos hábitos podrás llevar una vida normal. Leer este artículo es un buen punto de partida ;)

¿Qué es la diabetes de tipo II?

Es una enfermedad crónica (es decir, de larga duración) en la cual el páncreas no produce suficiente insulina y, además, la que genera, el organismo no la usa adecuadamente. La insulina es una hormona necesaria para introducir la glucosa (un tipo de azúcar o hidrato de carbono) dentro de las células, que la utilizan como fuente de energía. Cuando la glucosa se acumula en la sangre en vez de entrar en las células, con el tiempo puede producir complicaciones en el corazón y la circulación, los riñones, el sistema nervioso y la vista.

Controlar la diabetes de tipo II

Lo más importante es tener controlada la glucemia, es decir, la glucosa en sangre, y además tener presente otros factores de riesgo. Los siguientes consejos, además de ayudar en el día a día con diabetes, pueden servir de guía para prevenirla:

  • Pierde peso. La obesidad está muy relacionada con el desarrollo de la Diabetes de tipo II. En estos casos adelgazar es fundamental. Junto con tu médico, establece un plan realista que seas capaz de cumplir y que incluya una dieta adecuada. No te agobies y ponte pequeñas metas: cambiar los hábitos requiere tiempo.
  • Aprende a comer. Ser diabético no implica renunciar al placer de la comida. Como todo el mundo, debes llevar una alimentación equilibrada, con las cantidades adecuadas de alimentos saludables. Esto incluye comer verdura, fruta, cereales integrales, legumbres, pescado, huevos, lácteos desnatados y carne magra. Debes limitar los azúcares simples (bollería, mermeladas, miel, refrescos azucarados...) y las grasas saturadas de origen animal. También debes aumentar la fibra y las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas (aceites vegetales y frutos secos). Los ácidos grasos de tipo omega 3, presentes en los pescados azules, también aportan múltiples beneficios.
  • Haz ejercicio físico. Además de comer bien, debes hacer deporte. Empieza poco a poco hasta alcanzar el objetivo que te hayas fijado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, para un adulto, hacer al menos 150 minutos (2:30 h) de ejercicio de una intensidad moderada a fuerte a la semana. Por ejemplo, puedes andar rápido 30 minutos al día durante al menos 5 días.
  • Toma los medicamentos tal y como tu médico te haya indicado. Usa pastilleros, alarmas, notas o aplicaciones en el móvil para no olvidarte. Si usas alguna, este Decálogo sobre la utilización de apps creado por la Sociedad Española de Diabetes te servirá de guía. Si te han prescrito insulina, no desesperes. Con un poco de práctica pronto aprenderás a pincharte y a hacerte los controles en casa con un aparato llamado glucómetro. Los autocontroles con estos aparatos no suelen ser necesarios cuando el tratamiento incluye únicamente pastillas. 
  • Controla otros factores de riesgo. La diabetes puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares. Si eres diabético, necesitas, «para compensar», tener el colesterol incluso más bajo que las personas sin diabetes. La tensión arterial debe estar en rangos normales. Sigue los consejos de tu médico para mantener estos factores de riesgo a raya.
  • Deja de fumar. El tabaco, entre otros perjuicios, aumenta el riesgo de infarto y de problemas cardiovasculares. La Asociación Española Contra el Cáncer, con la que Kern Pharma colabora, pone en marcha múltiples programas para prevenir el tabaquismo.

Tu médico te indicará cuál será tu rutina de seguimiento y cada cuánto hacerte los análisis. Puedes preguntarles qué valores debes tener de colesterol y de hemoglobina glucosilada, que sirve para saber si tu diabetes está bajo control. Cuanto más conozcas de tu enfermedad, mejor la enfrentarás.

Lo más importante es detectar la enfermedad y tenerla controlada por un profesional, que también te ayudará y apoyará para tener una vida lo más normal posible.