Síntomas y tratamiento de la bronquitis

08/02/2018

Es común hablar de bronquitis cuando nos referimos a un “catarro mal curado”. Junto con la bronquiolitis (una variante), es una de las infecciones respiratorias más comunes en niños y ancianos en España. Aunque el resfriado y la bronquitis parezcan lo mismo, tienen un origen, unas características y un tratamiento muy distinto. Te lo explicamos en las próximas líneas.

¿Qué es la bronquitis?

Cada vez que respiramos inhalamos oxígeno por la nariz y la boca, que pasa por la laringe y la tráquea hasta llegar a los pulmones a través de los bronquios. Estos conductos se ramifican en otros más pequeños, llamados bronquiolos, que a su vez terminan en minúsculas bolsas de aire, denominadas alvéolos. Se estima que hay unos 300 millones de alveolos en cada pulmón y son los encargados de intercambiar el oxígeno y el dióxido de carbono.  

La bronquitis es la inflamación de los bronquios. Es decir, esos “tubos” que conectan tráquea y pulmones se inflaman y se llenan de mucosidad. Esto no deja que el aire circule con normalidad, lo que provoca dificultad para respirar y las típicas sibilancias (pitidos) al respirar.

No hay que confundirla con el resfriado, ya que el catarro común es una infección vírica de las vías altas (zona de la faringe y la cavidad nasal), mientras que las bronquitis son inflamaciones de una zona más baja del aparato respiratorio (vías bajas).

La bronquitis aguda: el tipo más común

Aunque hay más tipos, lo más habitual es hablar de la bronquitis aguda o infecciosa. La  causan los mismos tipos de virus que el resfriado o la gripe, y por eso a menudo aparece cuando el resfriado se alarga varios días o no se cura bien. Estos virus aprovechan cuando la persona es más vulnerable para avanzar hacia las vías respiratorias bajas e infectar esa zona. Suele ser más común en niños pequeños, asmáticos, fumadores y personas mayores o con defensas bajas.

Especialmente, hay que tener cuidado con niños y bebés ya que puede derivar a bronquiolitis1, que es una infección en los bronquios más pequeños o bronquiolos. Se estima que el 70% de los bebés sufre esta infección en su primer año de vida, según la Sociedad Española de Neonatología.

Aunque no ahondaremos en ella en este artículo, conviene saber que también existe la bronquitis de tipo crónico, cuyo origen no es un virus sino una lesión física y continua ocasionada por el tabaquismo o por una exposición prolongada a humo o polvo. Provoca tos, dificultad para respirar y abundante mucosidad. Esta enfermedad perdura en el tiempo y, en ocasiones, no  se llega a curar del todo.

Síntomas de bronquitis aguda

Suele tener los mismos síntomas que la gripetos, mucosidad y fiebre. Sin embargo, hay que sospechar de bronquitis cuando además hay dificultad para respirar, sensación de presión en el pecho y sibilancias. También es posible que la tos al principio sea seca y después empiece a aparecer mucosidad y flemas.

Si se presentan estos síntomas, especialmente la dificultad para respirar y la fiebre, es recomendable acudir al médico para que realice un diagnóstico completo y valore las opciones de tratamiento. Normalmente, el médico necesitará preguntar por los síntomas y realizar una auscultación. En ocasiones, también puede solicitar otras pruebas, como una radiografía de tórax para descartar otras patologías.

Tratamiento de la bronquitis aguda

Como la causa es vírica, la mayoría de las veces no suelen ser necesarios antibióticos porque son ineficaces, aunque el médico podría recetarlos si considera que hay riesgo de sobreinfección con bacterias.

Por lo general, sólo se tratan los síntomas mientras el sistema inmunitario hace su trabajo y elimina el virus. Para la fiebre se suelen usar antitérmicos, como el paracetamol,  y medicamentos para la tos, como la cloperastina.

Además, hay una serie de consejos muy básicos que pueden ayudar a controlarla y evitar que se alargue en el tiempo o empeore:

  • Es fundamental beber muchos líquidos para ayudar a diluir el moco y expulsarlo.
  • Hay que evitar al máximo el tabaco: tanto fumar activamente como estar en ambientes cargados de humo.
  • Se pueden tomar caramelos, con base de miel o aloe vera, que ayuden a aclarar la garganta irritada por la tos.
  • En bebés es importante ayudarles a expulsar el moco mediante un succionador de nariz.

En general, las recomendaciones para prevenir esta enfermedad son las mismas que las de la gripe o el resfriado. Ya hablamos de ellas en nuestro post “¿Gripe o resfriado? Diferencias y cómo tratarlos”.

La bronquitis aguda es una infección respiratoria habitual en los meses fríos del año y, aunque suele resolverse por sí sola con los cuidados adecuados y paciencia, es necesario mantenerla controlada.

 

(1) Bronquiolitis. MedlinePlus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000975.htm