Claves para ejercitar tu mente

25/10/2017

El envejecimiento de la población es indiscutible. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2016 un 18,4 % de la población española tenía 65 años o más. Si la tendencia continúa, en 2066 esa cifra alcanzará el 34,6 %. La senectud es un factor de riesgo para sufrir tanto demencia como deterioro cognitivo leve, es decir, un estado intermedio entre el envejecimiento normal y la demencia. Asimismo, el envejecimiento normal conlleva de por sí una mayor probabilidad de que las funciones intelectuales como la memoria, la concentración o la capacidad de aprendizaje se deterioren.

La buena noticia es que existen estudios que demuestran que este declive de las funciones mentales asociado a la edad puede prevenirse mediante técnicas de estimulación cognitiva.

 

¿Qué es la estimulación cognitiva?

Son un conjunto de actividades que tienen los siguientes objetivos:

  • mantener y estimular las capacidades mentales;
  • favorecer la autonomía personal en las actividades de la vida diaria;
  • fortalecer las relaciones sociales;
  • potenciar la autoestima;
  • mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Los ejercicios de estimulación cognitiva emplean tareas como la lectura y la escritura, el cálculo, el reconocimiento de imágenes, la estimulación del lenguaje (por ejemplo, jugando a las palabras encadenadas o completando refranes), la realización de manualidades, etc.

Estas terapias han demostrado tener beneficios en el envejecimiento normal y en el deterioro cognitivo leve, y también —aunque de manera más sutil— en las demencias, como, por ejemplo, el alzhéimer.

 

¿Cómo se aplica la estimulación cognitiva?

Existen infinidad de ejercicios para estimular la mente en función del grado de deterioro de las capacidades mentales: no es lo mismo usarlos para prevenir un deterioro en personas mayores sanas que en aquellas que ya tienen algún grado de demencia. Por supuesto, se debe tener en cuenta el nivel educativo de la persona: no tendría sentido utilizar ejercicios de escritura en alguien que nunca ha aprendido escribir.

Por otro lado, también en función del nivel de deterioro cognitivo, los ejercicios pueden realizarse con la ayuda de personal cualificado —en sesiones individuales o pequeños grupos, con el apoyo de algún familiar o cuidador debidamente entrenado, o bien en solitario.

En cualquier caso, todos los programas de ejercicios tienen algunas características comunes:

  • Se deben alternar actividades que estimulen diferentes funciones cognitivas, como atención, memoria, lenguaje o cálculo, y no trabajar siempre sobre la misma.
  • La duración recomendada es de 60 minutos por sesión, al menos cuatro o cinco días a la semana. Puede ser necesario acortarla si el paciente se fatiga antes. Es mejor realizar sesiones cortas pero frecuentes que largas pero esporádicas.
  • Se recomienda comenzar la sesión con tareas sencillas, para que el paciente se anime al ver que es capaz de realizarlas. Poco a poco se aumenta la dificultad y se termina también con tareas fáciles.

 

Ejemplos de ejercicios

Existen muchísimos ejercicios para estimular la mente, pero los más clásicos son las sopas de letras o los sudokus. Es importante favorecer la estimulación cognitiva y psicomotriz a través de pequeños retos. Por eso, en Kern Pharma hemos trabajado, junto con profesionales del Hospital Universitario Infanta Sofía, una serie de cuadernillos para que los médicos entreguen a pacientes y cuidadores. Están diseñados para diferentes grados de deterioro cognitivo y distintos niveles de alfabetización. A continuación, hemos recogido algunos ejemplos para un grado de deterioro cognitivo leve:

  • Ejercicio 1, para estimular la memoria episódica. Cuenta por escrito, las actividades que hiciste ayer. Ejemplo: Nada más levantarme preparé el desayuno, después leí la prensa del día,...
  • Ejercicio 2, para mejorar la atención y el cálculo. Continúa las siguientes secuencias de números:

    351, 342, 333, 324,............................................................................., 261

    5,17, 29, 41,........................................................................................, 149

    16, 23, 30, 37,....................................................................................., 100

    100, 94, 88, 82,...................................................................................,   22

  • Ejercicio 3, para estimular la memoria y la escritura. Escribe acerca de algún viaje que hayas hecho en tu vida.
  • Ejercicio 4, para estimular la lectura y la escritura. Lee una noticia del periódico y haz un resumen sobre ella.
  • Ejercicio 5, para potenciar la memoria y la capacidad de abstracción. Completa los refranes, ¿qué significa cada uno de ellos?

    L_ bi_n apr_nd_do, p_ra si_mpr_ es s_b_do.

    _l mal t_emp_, b_ena c_r_.

    And_ yo c_li_nte y rí_se l_ gent_.

Además de los ejercicios especialmente preparados para los programas de estimulación cognitiva, el día a día también brinda múltiples oportunidades que deben aprovecharse para favorecer la autonomía y estimular la mente: tareas domésticas, actividades lúdicas como jugar a las cartas o ir al cine, conversar sobre la actualidad, etc.

Es un hecho que cada vez vivimos más tiempo, así que todos nuestros esfuerzos para envejecer con la mente en forma merecerán la pena.