Dolor local, solución gel

06/06/2019
Diclokern® para el dolor local

El dolor que sentimos se puede manifestar de muchas maneras y con intensidades diferentes. El dolor se ha estudiado durante siglos para conocer su origen y mecanismo, e intentar encontrar una “cura”, o como mínimo, conseguir disminuir al máximo su intensidad. Actualmente, la medicina nos proporciona múltiples alternativas eficaces para poder controlarlo.

El dolor se origina como un mecanismo de defensa que activa la señal de alarma cuando se produce un daño en el organismo. No obstante, este sistema de alarma en ocasiones puede fallar y emitir un aviso innecesario, incluso sin que existan enfermedades o lesiones.

Es importante tener en cuenta que el dolor es una experiencia individual bastante compleja, que depende de cada persona y de cada circunstancia, que incluye variedad de aspectos sensoriales, emocionales y sociales, y que puede aparecer en cualquier momento de la vida, independientemente de la edad, sexo, etc.

¿Qué tipo de dolor tengo?

A modo de resumen el dolor se puede clasificar:

Por su duración:

  • Dolor agudo: se considera un síntoma y aparece en un momento puntual como consecuencia de un daño en algún tejido. Se podría entender como un signo de alerta, que desaparece cuando se cura el daño o la herida producida. Responde bien a los tratamientos orientados a reparar el daño del tejido y no suele responder a los tratamientos con morfina u opiáceos. En este tipo de dolor no hay afectación del sistema nervioso vegetativo, que es el que regula las funciones involuntarias como la respiración.
  • Dolor crónico: se considera asociado a una enfermedad. Se inicia como el dolor agudo, pero se sufre de forma continua durante al menos seis meses. Aparentemente no guarda relación entre la magnitud de la lesión y el dolor experimentado. Suele responder mal a los tratamientos orientados a reparar el daño del tejido y sí suele responder a la morfina y a otros opiáceos. Si no se trata, el dolor crónico puede causar depresión, insomnio y otras enfermedades. Se estima que uno de cada cinco españoles sufre dolor de manera crónica, sobre todo las mujeres y personas mayores de 60 años.

Por su origen:

  • Dolor Nociceptivo: se origina por la presencia de un estímulo doloroso sobre los nociceptores (receptores del dolor). Dependiendo de dónde se origine, puede ser somático o visceral. El dolor somático se origina en piel o mucosas, músculos, huesos, articulaciones, etc. El dolor visceral se origina en las vísceras u órganos del organismo.
  • Dolor Neuropático: es el causado por una lesión en el sistema nervioso. La neuropatía diabética, el dolor en el miembro fantasma y la neuralgia post-herpética, son de origen neuropático.
  • Dolor Psicogénico: causado por la mente del paciente. Es frecuente que acompañe al dolor crónico (dolor psicosomático).

Por la causa que lo provoca:

Las razones más frecuentes de dolor crónico en los pacientes son la artrosis y el dolor lumbar. Cuando el dolor es leve o moderado, como por ejemplo el provocado por algún golpe, torcedura o esguince, los médicos suelen prescribir los llamados medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs). Este tipo de fármacos son analgésicos y antiinflamatorios seguros, eficaces y sirven para controlar este tipo de dolor.

Tratamientos para el dolor local

Los AINEs (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, entre otros) se presentan en comprimidos, cápsulas, cremas, pomadas, etc. Dependiendo del efecto que se quiera conseguir (más o menos rápido), la aplicación de un gel o crema disminuye más rápidamente el dolor local que un comprimido vía oral. Cuando el dolor es muy fuerte se suele administrar un medicamento inyectable.

En el caso de los AINEs de uso tópico, el diclofenaco actúa como analgésico y antiinflamatorio local para el alivio del dolor e inflamación leves y ocasionales producidos por:

  • Pequeñas contusiones, golpes, distensiones.
  • Tortícolis u otras contracturas.
  • Dolor de espalda ocasional (como consecuencia de la práctica deportiva o durante las actividades de la vida diaria).
  • Esguinces leves producidos como consecuencia de una torcedura.

Diclokern® Forte 23,2 mg/g gel, el nuevo lanzamiento de Kern Pharma, es un AINE (diclofenaco) en gel para uso tópico que se aplica dos veces al día, cada 12 horas (preferiblemente por la mañana y por la noche), con una dosis similar al tamaño de una nuez sobre la zona afectada. Está disponible en tubo con 50g y 100g, siendo el único del mercado con presentación de 100g.

Diclokern® Forte

Comité para una Vida sin Dolor

El dolor crónico es una enfermedad y su tratamiento un derecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, 1 de cada 4 personas lo sufre, afectando a su calidad de vida a nivel físico, psicológico y social. Además, 50% de las consultas que se realizan en Atención Primaria están relacionadas con el dolor, según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

Para minimizar su impacto desde un abordaje multidisciplinar Kern Pharma ha puesto en marcha el “Comité para Una Vida Sin Dolor”. Se trata de una nueva entidad que reúne a expertos de distintos ámbitos relacionados con el dolor con el objetivo informar, concienciar y proporcionar herramientas útiles para tratarlo. 

El Comité Dolor de Kern Pharma