¿Sida o VIH?

28/11/2019
Sida o VIH

Desde 1988, el 1 de diciembre es el Día Mundial contra el Sida, el síndrome de la inmunodeficiencia humana adquirida. El primer paciente conocido con esta enfermedad apareció unos años antes, en 1981. Los siete años de diferencia entre las dos fechas ponen de manifiesto la estigmatización que han sufrido —y siguen sufriendo— los portadores del virus que la produce.

En general, todas las enfermedades de transmisión sexual son un tema tabú, pero el sida, debido a los pocos años que han pasado desde que se descubrió, a la cantidad de muertes que tiene a su espalda y a que desde un principio se catalogó como “enfermedad de homosexuales y drogadictos”, es la que está más estigmatizada.

¿Sida o VIH?

Aunque a veces se utilizan las dos palabras como sinónimos, se trata de conceptos distintos. Una persona tiene el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) o es seropositiva cuando es portadora del virus. Este virus utiliza un tipo de células de nuestro sistema inmunitario para replicarse y, de esta forma, estas células se van destruyendo.

Dentro de nuestro cuerpo, el virus pasa por tres fases:

  1. Fase aguda o precoz: Es la fase inicial, que ocurre justo después de la infección. Como se trata de una infección vírica, hay personas que pueden tener síntomas parecidos a los de la gripe durante 1 o 2 semanas. Esto es debido a la reacción de nuestro cuerpo contra un virus desconocido. El virus se reproduce rápido y se tienen grandes cantidades en sangre, haciendo más fácil la transmisión.
  2. Fase intermedia o crónica: El VIH se reproduce más lento y las personas que están en esta fase y no saben que están infectadas no tienen síntomas destacables. Las personas que se tratan correctamente pueden pasar toda la vida en esta etapa, ya que actualmente es una enfermedad crónica. Por lo tanto, no se puede decir que estas personas tengan sida, sino que son portadoras del virus.
  3. Fase avanzada o sida: Se dice que se tiene sida cuando los niveles del tipo de células inmunitarias que el virus destruye son muy bajos. Como el sistema inmunitario es el encargado de proteger al cuerpo de los organismos patógenos, si se tiene este muy deteriorado, no podrá proteger frente a ninguna agresión, y surgirán muchas enfermedades oportunistas que, en una situación normal, no se habrían desarrollado.

¿Cómo se transmite?

El VIH se transmite a través de la sangre y otros fluidos corporales, como el semen. No se transmite por la saliva ni por el contacto piel con piel. Por lo tanto, no pasa nada por dar un beso a una persona seropositiva, ni por apretarle la mano, abrazarla o beber del mismo vaso.

Para tomar medidas de precaución, hay ciertos comportamientos que se deben evitar:

  • Mantener relaciones sexuales sin preservativo (vaginales o anales)
  • Compartir agujas o materiales cortantes, como maquinillas de afeitar
  • Hacerse tatuajes o ser atendidos en cualquier lugar que utilice objetos cortantes y que no esterilicen el material (es importante comprobar que los sitios estén homologados)

Por otro lado, las personas que se toman correctamente la medicación tienen unas cantidades del virus en sangre prácticamente inexistentes, lo que hace muy difícil que lo transmitan a otras personas. De la misma forma, si una persona seropositiva quiere tener un hijo, se tiene que tener muy controlado el tratamiento y los niveles de virus en sangre, ya que también se puede transmitir durante el embarazo, el parto o la lactancia.

¿Hay cura? ¿La habrá?

Como ya se ha dicho, de momento se trata de una enfermedad crónica. La medicación actual lo que hace es evitar que el virus de reproduzca, pero no lo elimina del todo. Por lo tanto, de momento no existe ni cura ni vacuna. El virus es muy cambiante y eso dificulta mucho la tarea de los investigadores por encontrar una cura definitiva o una vacuna. No se sabe qué nos deparará el futuro, pero, de momento, la sociedad tiene dos retos que afrontar: tomar conciencia sobre las medidas de protección y normalizar la situación de las personas que ya son portadoras.