La vitamina D, fundamental para tu salud también en invierno

15/01/2020
Vitamina d también en invierno

La importancia de la vitamina D durante el invierno

La vitamina D es una de las pocas que puede producir nuestro propio organismo, ya que nuestra piel es capaz de sintetizarla a partir del colesterol en presencia de la luz solar. De hecho, entre el 80 – 90% de la vitamina D se obtiene de esta manera, y solo el 10 – 20% la hemos incorporado a través de la dieta.

Por esta razón, en España, el país del sol, hay cierta tendencia a despreocuparse: con el clima privilegiado que tenemos aquí, parece imposible tener déficit de vitamina D. Sin embargo, las cifras reales dicen otra cosa: la mitad de los españoles adultos y hasta 9 de cada 10 mayores de 60 padecen algún déficit de esta vitamina. ¿A qué se debe? Pues, principalmente, a que cada vez hacemos más vida interior y menos al aire libre, situación que todavía se vuelve más extrema en invierno, una estación en la que vamos más tapados (nos da menos el sol), pasamos muy poco tiempo al aire libre y, además, se reducen las horas de luz solar al día.

Por eso, si siempre debemos tener en cuenta la inclusión de vitamina D en nuestra dieta, en invierno todavía con más motivo.

El papel de la vitamina D en nuestro organismo

La vitamina D tiene función hormonal, con efectos directos sobre muchas funciones del cuerpo humano. Por ejemplo destacamos: formación y crecimiento del hueso, ya que la vitamina D favorece que el calcio y el fósforo se incorporen al tejido óseo. Por la misma razón, aumenta la densidad y una estructura ósea adecuada, previniendo la osteoporosis.

  • Funcionamiento del sistema inmunitario, ya que participa en la maduración de las células inmunológicas, como los glóbulos blancos. Por tanto, es necesaria para luchar adecuadamente contra las infecciones.
  • Fertilidad. En recientes estudios, la vitamina D se ha relacionado con la producción de óvulos y con la preparación del útero para que se implante el embrión.

Otras: metabolismo de la insulina, función muscular y cognitiva

La vitamina D en la salud de la mujer

Aunque la vitamina D es fundamental para ambos sexos, el cuerpo de la mujer pasa por cambios a lo largo de su vida en los que esta vitamina tiene un papel aún más esencial para su salud.

En primer lugar, durante la adolescencia, ya que es cuando los huesos finalizan su crecimiento y adquieren la estructura y densidad ósea que les permitirá afrontar el futuro.

Durante la época fértil de la vida de la mujer, la vitamina D ejerce un importante papel en la regulación de la ovulación y los ciclos menstruales.

El embarazo también es un momento sensible en el que la vitamina D juega un papel fundamental, ya que el bebé en desarrollo la necesita para su propio crecimiento, además de los requerimientos que ya de por sí tiene la futura madre por los cambios que vive en su cuerpo.

Finalmente, la etapa de la menopausia es cuando la mujer empieza a perder densidad ósea, lo que puede conducir a un mayor riesgo de fracturas. Mantener unos niveles adecuados de vitamina D en este momento vital prevendrá una reducción ósea excesiva.

¿Cómo prevenir el déficit de vitamina D en el invierno?

Como hemos visto, la mayor parte de la vitamina D que utiliza nuestro organismo proviene de la acción de la luz solar sobre nuestra piel. Pero, ¿qué ocurre en otoño e invierno, cuando apenas nos da el sol?

También en estas épocas del año la vitamina D es importante. Por eso, es posible que necesitemos recurrir a otras opciones para mantenerla en unos niveles saludables:

  • Mediante la alimentación, priorizando alimentos que contengan mayor abundancia de esta vitamina: pescados grasos, lácteos no descremados, yema de huevo y algunas setas, como los champiñones. No obstante, la mayoría de alimentos, por lo general, contienen poca cantidad de vitamina D.

Por ese motivo resulta difícil llegar a la ingesta diaria recomendada por las autoridades europeas, establecida en 600 Unidades Internacionales (UI)

  • Mediante suplementación con complementos alimenticios de vitamina D. La gama Videgyn® de Gynea te ofrece vitamina D3 en cápsulas, en 4 formatos con diferentes dosis, según las necesidades de complementación, así como un formato de vitamina D en gotas, para tomar la vitamina D que necesitas de una forma más sencilla.

Si tienes dudas, no olvides consultar con tu médico o farmacéutico, ellos te recomendarán las mejores pautas a seguir en base a tus necesidades.