Noche de Reyes, una noche de insomnio infantil

04/01/2018

¿Quién no recuerda cuando de niño no podía dormir porque venían los Reyes Magos? Todos hemos sentido nervios y ansiedad pero, sobre todo, mucha ilusión, en la noche más mágica del año.

Sin embargo, para algunos niños esta no es la única noche de insomnio. Se calcula que alrededor del 30% de la población sufre trastornos de sueño de algún tipo, y los estudios recientes sobre insomnio infantil arrojan resultados semejantes a los de los adultos.

Si bien cada niño tiene un ciclo de sueño diferente que no tiene por qué coincidir con lo que creemos o deseamos, si los trastornos del sueño se dan de forma repetida es necesario acudir al médico, pues pueden requerir atención especializada. Aunque hay que recordar que, en muchas ocasiones, estos problemas son debidos simplemente a ansiedad puntual, como en la noche de Reyes.

El temperamento hace que algunos niños sean más nerviosos o inquietos. Otras veces, lo que les ocurre es que aún no son capaces de dominar sus emociones. A menudo, la ansiedad que les genera la espera de los regalos puede ocasionar un trastorno del sueño. Pero sea por el motivo que sea, hay formas de ayudarles a descansar.

Durante el día

Aunque siempre conviene mantener una rutina en nuestros horarios de dormir, es muy normal que todos, adultos y niños, los cambiemos en vacaciones y llevemos un ritmo más relajado. Es recomendable que en Reyes los niños no se levanten muy tarde, ya que así tendrán muchas horas para gastar energía hasta la hora de irse a dormir.

También es una buena idea aprovechar y llevarlos a jugar al parque, a dar un paseo por la ciudad o a que corran con otros niños. De esta manera, además de cansarse, descargarán los nervios que provocan un día tan mágico.

A pesar de que las cabalgatas no acaban temprano, cenar muy tarde e irse a dormir con la barriga llena no es la mejor idea para tener un sueño adecuado, igual que tampoco lo es irse con el estómago vacío. Por eso, aunque no podamos evitar que se coman algunos caramelos, hay que intentar que no se empachen y que cenen ligero y, sobre todo, hay que esperar un par de horas antes de meterse en la cama.

Antes de irse a dormir

Igual que sucede en cualquier otra noche del año, ayuda conseguir un ambiente tranquilo y relajado antes de irse a dormir: luces tenues, sin ruidos estridentes y una temperatura confortable. Es mejor evitar el uso de pantallas y tablets justo antes de irse a dormir.

Aunque sea un día festivo, otro pequeño truco que puede servir es mantener la rutina de siempre de antes de irse a dormir: ponerse el pijama, lavarse los dientes, leer un cuento,… Así el niño asociará el proceso con el momento de sueño y quizás, con suerte, se olvidará por un ratito de que esa noche llegarán los Reyes.

A la hora de meterse en la cama

Una vez en la cama, llega el momento de la verdad. No hay que desesperarse si le cuesta dormir o está nervioso: es normal y lo que tenemos que hacer es ayudarles. Podemos empezar leyéndoles un cuento, pero si esa noche no es suficiente, os damos algunas ideas:

  • Técnica de la tortuga: Se inicia contando un cuento, el “Cuento de la Tortuga Manolita, que cada vez que se sentía enfadada o nerviosa se metía en su caparazón y contaba hasta 10 antes de salir. Entonces, notaba que todo volvía a estar en calma”. Pide al niño que cada vez que se sienta nervioso o enfadado, haga como la tortuga Manolita: que se esconda en su caparazón interior y cuente hasta 10.
  • Botella de la calma: Se trata de coger una botella transparente, llenarla de agua y añadir unas cucharadas de purpurina y un poco de pegamento líquido transparente. Cuando el niño agite la botella, la purpurina se moverá a gran velocidad de forma desordenada. Se le debe explicar que así es como él se siente cuando está enfadado o nervioso. El niño observará cómo poco a poco la purpurina se detiene y vuelve la calma al dejar pasar unos segundos. 
  • Técnica 4-7-8: Fue una técnica ideada por el profesor Andrew Weill y facilita que el niño se tranquilice y le venza el sueño, lo que la convierte en la técnica perfecta para la noche de Reyes. La forma correcta de realizar la técnica es:
  1. Inspirar por la nariz mientras cuenta mentalmente hasta cuatro.
  2. Retener el aire dentro de los pulmones mientras se cuenta lentamente hasta 7. Esta es la parte más importante: Retener el aire ayuda a ralentizar el ritmo cardiaco y a eliminar ansiedad.
  3. Expulsar el aire suavemente contando hasta 8.

Estos pasos se deben repetir varias veces, tantas como sean necesarias. Así el cuerpo queda en un estado de relajación que mejora la calidad del sueño. Un cuerpo relajado descansa muchísimo mejor, ya que el ritmo lento del corazón ayuda a que el cerebro se oxigene mejor.   

 

Esperamos que, con estos consejos, consigáis que los peques duerman toda la noche de Reyes sin problemas, pero si no es así, recuerda: todos hemos sido niños y hemos sentido esos nervios la Noche de Reyes.