¡Que tu colesterol no te impida disfrutar de las fiestas!

19/12/2018
Alimentación, colesterol y navidad

Grandes comilonas y grandes emociones. Todo a la vez y casi sin pausa. Así es la Navidad, el fin de año y la llegada de los reyes magos: de banquete en banquete —donde abundan las comidas con más grasas, calorías y alcohol— cambio de rutinas y excesos. Y entonces sí, el cóctel navideño se vuelve explosivo y tus niveles de colesterol por las nubes.

 

Para cuando se acaben las celebraciones, hay que asegurarse de que los Reyes nos hayan dejado sólo buenos regalos y ninguna sorpresa de cara a la próxima revisión médica. Durante estos días los niveles de colesterol pueden incrementarse hasta en un 10% y no hay que perder ni un minuto para retomar cuanto antes los buenos hábitos. Recuerda que el colesterol elevado es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de las enfermedades del corazón.

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es una molécula grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano y necesario para su normal funcionamiento. El colesterol puede ser de distintos tipos —entre ellos: el HDL o colesterol bueno y el LDL o colesterol malo— y su nivel total no debe superar los 200mg/dl, ya que por encima estaremos en zona de riesgo. Es fundamental estar atento, ya que la hipercolesterolemia actúa de forma silenciosa.

Entonces, ¿cuáles son las recomendaciones para volver a los estándares normales?

  • Actividad física (una caminata de 30 a 40 minutos diarios será suficiente).
  • Control del estrés.
  • Alimentación cardiosaludable.

 

Y si además podemos sumarle las horas suficientes de descanso (y complementarlas con técnicas de meditación y relajación, que son de gran ayuda), una buena hidratación y eliminar por completo el tabaquismo; casi  ¡se puede cantar victoria!

 

Si aún no has empezado la carrera de las comilonas, todavía estás a tiempo de encararlas de forma consciente y responsable, para que entonces la batalla posterior no sea tan ardua. Si no hay daño que reparar, todo será más fácil. La prevención con una dieta cardiosaludable, debe imponerse desde el minuto cero.

 

Alimentación saludable contra el colesterol

Ya sea para prevenir el aumento del colesterol durante las fiestas o para bajarlo post-Navidad, ten en cuenta que tu dieta deberá incorporar siempre alimentos bajos en grasas saturadas, colesterol y sodio, y ricos en fibra y ácidos grasos esenciales: frutas y verduras ricos en vitamina C (cítricos, fresas, kiwi, melón, tomate, pimiento, col y coliflor), cereales integrales, lácteos desnatados; frutos secos (¡que no te falten las nueces!), carnes magras y pescados azules o bajos en grasas (como el atún, bonito, boquerón, caballa, salmón, sardina; ricos en ácidos grasos omega 3 que ayudan a bajar los niveles de colesterol en sangre). Todos ellos son tus aliados a la hora de alimentarte pensando en tu corazón.

 

¿Qué otros alimentos jugarán en tu mismo equipo?

  • Sin duda el aceite de oliva será uno de ellos: contiene ácidos grasos monoinsaturados.
  • Los lácteos reductores de colesterol contienen esteroles vegetales que ayudan a reducir sus niveles.

En cambio, hay otros alimentos que, claramente, juegan con el equipo contrario y son los que deberás evitar a toda costa:

 

No son bienvenidos:

  • La yema de huevo (puedes consumir tranquilamente la clara, es pura proteína sin colesterol).
  • Las grasas saturadas (¡adiós tocino, adiós manteca!).
  • Las vísceras (olvídate de riñones o sesos y mucho más aún del hígado y sus derivados, como el paté y el foie-gras).
  • Los mariscos y el caviar.
  • Los embutidos (puedes permitirte una pequeña cantidad de jamón dulce o serrano y, sin duda, todo lo que quieras de pechuga de pavo).
  • Carnes grasas y procesadas (dile adiós a hamburguesas y salchichas).
  • Lácteos enteros (principalmente los quesos fundentes, gouda, gruyere, cheddar y el queso crema).
  • Los fritos (cámbialos por alimentos al horno, plancha o vapor).
  • Toda la bollería industrial.
  • Alimentos con alto contenido de sal.

 

Ten en cuenta que durante estas fechas, es normal que todos comamos un poco de más. Claramente, si se trata de personas que no sufren ningún trastorno cardíaco, esto no debería representar ningún problema específico: las excepciones están permitidas y mucho más en esta época del año. Pero, si sufres alguna cardiopatía o enfermedad cardiovascular, entonces sí, el control se vuelve mucho más importante. No te dejes llevar por la tentación de un atracón navideño: lo lamentarás más pronto que tarde y no vale la pena. Tu salud no tiene precio.