Recomendaciones para mantener un sistema cardiovascular saludable

15/09/2016

Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, son actualmente la principal causa de muerte en Europa, representando el 49% del total y el 30% de las muertes antes de los 65 años.

Para evitarlas, es fundamental cuidar nuestro corazón y, para ello, lo más recomendable es realizar ejercicio físico diario, no fumar y seguir una buena alimentación que es un factor clave que puede ayudar a prevenir este tipo de enfermedades.

 

Algunos de los principales consejos para tener una dieta sana y equilibrada que ayude a nuestro sistema cardiovascular son:

  • Incorporar fruta y verdura en nuestra dieta diaria
  • Evitar alimentos ricos en colesterol y grasas saturadas, que elevan el colesterol malo en sangre como, por ejemplo, carnes vacunas o de cordero grasas, quesos enteros y curados, mantequilla, nata, vísceras o patés.
  • Incluir en nuestra dieta alimentos ricos en fibra y grasas buenas, como legumbres, que aportan fibra y minerales importantes para mantener a raya la presión arterial, y frutos secos, que tienen grasas insaturadas para reducir el colesterol malo y elevar el colesterol bueno en sangre.
  • Reducir el consumo de alimentos ricos en sodio, que elevan nuestra presión arterial, como por ejemplo embutidos, caldos concentrados comerciales, aderezos comerciales o conservas.
  • Evitar las frituras y decantarnos por la cocción, que evita el agregado de grasas a los alimentos.
  • Consumir los vegetales principalmente frescos o cocinados al vapor o al horno y, si es posible, con su piel.
  • Desterrar la bollería industrial de nuestra dieta, pues es rica en grasas saturadas muy perjudiciales para el sistema cardiovascular.

 

Además de seguir estas recomendaciones, es imprescindible acudir a chequeos médicos regulares para detectar tempranamente cualquier anomalía que afecte a nuestro sistema cardiovascular, ya que un simple análisis de sangre da pistas a nuestro médico sobre el estado de nuestro corazón y nuestros vasos sanguíneos.

 

En el caso de enfermedades cardiovasculares complejas como la hiperlipidemia, que es el exceso de colesterol y triglicéridos en sangre, o la aterosclerosis coronaria que consiste en el endurecimiento de las arterias que riegan el corazón, lo más recomendable además de llevar una dieta sana y equilibrada es seguir el tratamiento médico y farmacológico que indique el cardiólogo y mantener un control regular del sistema cardiovascular.